Zirqum Quartet, cuarteto de saxofones  

Teatro Jovellanos, 19 de Abril de 2017

Por Ramón Avello

Crítica del Concierto de la Filarmónica Gijonesa.
En 2014 y 2015, los saxofonistas Idoia Ugalde (saxo soprano), Carmen Ferrando (saxo alto), Ricardo Martínez (tenor) y Enrique Otero (barítono), estudiantes entonces del grado superior del Conservatorio de Música de Asturias, obtuvieron el primer premio del Concurso de Cámara CONSMUPA -Caja Rural.  Lo que en principio había nacido como una colaboración circunstancial, se fue consolidando como un joven y original grupo de cámara: el Zirqum Quartet. El miércoles, en el Teatro Jovellanos, este cuarteto de saxofones interpretó para la Sociedad Filarmónica de Gijón un concierto sorprendente y muy aplaudido, por los siguientes motivos: La versatilidad sonora de los instrumentos de viento, con un timbre variado que va de la rotundidad orgánica a la languidez morbosa; la claridad y el legato en el canto; la riqueza polifónica, una cierta resonancia efectiva y afectiva, y un programa variado, atractivo y al mismo tiempo clásico e innovador.
El Responsorio del Viernes Santo “Tenebrae factae sunt”, de Tomás Luis de Victoria, abrió el programa con una sonoridad envolvente muy contrapuntística, bien individualizados los cantos, y una expresividad reconcentrada e intensa. Bellísima transcripción de una de las obras vocales de Victoria más patéticas. Lo más relevante de la transcripción del “Cuarteto para cuerda Op. 20 nº 5 en fa menor”, de Haydn, fue la brillante y penetrante fuga final, bisada al final del concierto. Y sin duda uno de los intereses del repertorio fue la interpretación de obras expresamente escritas para acuarteto de saxofones, brillantemente interpretadas por Zirqum Quartet. El “Cuarteto en si bemol” de Glazunov, tiende al monotematismo, una melodía predominante que atraviesa y se varía a través de todos los movimientos de una manera muy sugerente. El “Cuarteto” de Desenclos y la obra de Jean Rivier otras facetas de las posibilidades tímbricas y expresivas del conjunto de saxofones, en el que se recrean influencias impresionistas, música popular y alusiones al jazz, recreadas con una gran coherencia estilística por Zirqum Quartet.