Teatro Jovellanos, 7 de noviembre, 2018. Intérpretes: Aarón Zapico (clave) y Emilio Moreno (violín)

Dos de los músicos más prestigiosos del mundo, en cuanto a música antigua se refiere, se han unido para grabar un disco singular, el cual, tendremos el honor de escuchar en directo en el Teatro Jovellanos.

Un capítulo más en la defensa de Emilio Moreno de la música de Luigi Boccherini llega con este nuevo álbum para Glossa titulado Sonatas apócrifas, un cuarteto de obras arregladas para violín y teclado; aquí Moreno comparte atriles con el clavecinista Aarón Zapico.

A pesar de la demanda, durante la segunda mitad del siglo XVIII, de obras escritas para violín y teclado por parte de músicos profesionales y aficionados, y a pesar de la fecundidad de Boccherini a la hora de producir música de cámara, al parecer solamente compuso un grupo de sonatas para violín (grabadas en Glossa por Emilio Moreno y Jacques Ogg). Sin embargo, cualquier obra de Boccherini estaba rápidamente disponible a lo largo y ancho de Europa (y más allá), en todo tipo de arreglos. No es de extrañar, por tanto, que contemporáneos dieciochescos recurrieran a tríos, cuartetos y quintetos de este compositor tan popular en su época (Haydn lo admiraba) para crear transcripciones para violín y teclado de estas obras – pero con Boccherini siempre apareciendo claramente como su autor.

Moreno y Zapico, cuyo elegante recorrido cubre un amplio espectro temporal de la carrera de Boccherini –de Milán a Madrid–, se sumergen ellos mismos en el espíritu de la transcripción para producir dos sonatas de Boccherini, derivadas de las obras conocidas como La Tirana y La Seguidilla. En el libreto, Miguel Ángel Marín se une a Moreno para defender con vehemencia el arreglo como un recurso válido para preservar la esencia de una obra musical.