Introspección

Concierto de José Díaz Álvarez- Estrada
Teatro Jovellanos, 4 de Mayo de 2011

Por Ramón Avello

José Díaz Álvarez -Estrada le llamábamos en Gijón en la década de los setenta del pasado siglo, “Pepe el virtuoso”. Al igual que otros pianistas coetáneos de Asturias , Pepe se fogueó tempranamente en el concurso de piano “Casa Viena”. Más tarde desarrollaría su carrera de pianista y profesor fuera de Asturias, en los conservatorios de Málaga y, actualmente, de Salamanca, en donde es catedrático de piano en el Conservatorio Superior de esta ciudad. Pese a sus raíces asturianas, Pepe nunca había tocado para la Filarmónica de Gijón. ¡Ya era hora!

En el programa, obras del gran repertorio romántico con el que el pianista gijonés se identifica especialmente. En la primera parte, José Díaz interpretó con cierto rigor académico no exento de una poética emoción los “24 Preludios”, Opus 28, de Chopin. Claridad en el canto, seguridad en las endiabladas exigencias técnicas, equilibrio y cierta buscada homogeneidad rítmica, en unos preludios en los que se proyectó sobre todo una intención evocativa e intimista. Este intimismo ya cerradamente introspectivo es el que predominó en las “Variaciones Op. 9 sobre un tema de Schumann” y “Fantasías”, Op. 116, de Brahms. Una atmósfera reconcentrada y melancólica inunda estas miniaturas pianísticas de las dos obras de Brahms, y esto lo ha recogido bien Pepe Díaz. Sin embargo, estas obras están llenas de contrastes, de oposiciones casi bipolares y por otro lado muy schumanianas, entre la vehemencia apasionada y la expresión meditativa y nostálgica. Estos contrastes, que se manifiestan de una manera directa por juegos de dinámica y tiempo, resultaron un tanto pálidos, en esta versión de Brahms.